Altos niveles de estrés pueden aumentar el colesterol

El estrés pone al organismo en modo de defensa. Esto a su vez estimula la liberación de triglicéridos y ácidos grasos, los cuales pueden elevar el colesterol.
Altos niveles de estrés pueden aumentar el colesterol

A menudo, cuando se dan recomendaciones a los pacientes para controlar el colesterol alto, los médicos no toman en cuenta al estrés como uno de los factores que pueden empeorar este problema. Según explica el cardiólogo Stephen Kopecky de la Clínica Mayo, el estrés incrementa la acumulación de colesterol en la sangre.

El colesterol es un lípido que forma parte de las células del cuerpo, este tipo de grasa es necesaria para varios procesos del organismo. Por ejemplo, la producción de ciertas hormonas y de vitamina D, además de estar involucrada en la digestión correcta de muchos alimentos. En un principio, el hígado se encarga de producir la mayor parte del colesterol que necesita el cuerpo humano. Sin embargo, esta sustancia también puede ingresar al organismo a través de la alimentación.

Es aquí cuando ocurren los problemas, porque una mala alimentación con exceso de alimentos con grasas trans o saturadas incrementa los niveles de colesterol en la sangre. Eventualmente, el cuerpo no es capaz de procesar toda esta cantidad de colesterol y esta sustancia termina por adherirse a las paredes de las arterias.

Con el paso del tiempo las arterias se tapan y la sangre no puede circular correctamente. En consecuencia, el corazón se va dañando y se puede producir un infarto. Esa es la razón de por qué es tan importante verificar el nivel de colesterol y evitar que suba demasiado.

¿Cómo el estrés crónico incrementa el colesterol?

Kopecky explica que el estrés crónico, aquel que se produce por tener un trabajo extenuante, estar en una relación conflictiva o cualquier situación de mucha ansiedad, puede dar paso a un aumento notable del nivel de colesterol en sangre. Esto ocurre porque ante el estrés el organismo comienza a liberar las hormonas de cortisol y adrenalina, para indicarle al cuerpo que debe estar alerta ante cualquier amenaza.

No obstante, estas dos hormonas tienen entre sus efectos fomentar la liberación de triglicéridos y ácidos grasos libres. Cuando esta situación es constante, los niveles de colesterol se ven afectados, subiendo hasta un punto en que son perjudiciales para la salud.

De igual forma, es importante mencionar que el efecto negativo del estrés sobre el colesterol es aún peor cuando se combina con una dieta desbalanceada y poco ejercicio físico.

En este sentido, para reducir la acumulación de colesterol en tu cuerpo, puedes comenzar por sacar las grasas trans o saturadas de tu dieta, además de adoptar hábitos saludables de actividad física. Seguidamente, es recomendable aprender a gestionar adecuadamente tus emociones y las situaciones de estrés. Al respecto, la Clínica Mayo ha compartido una serie de consejos bastante útiles:

  • Practicar la meditación para aprender a alcanzar la paz y el equilibrio mental.
  • Buscar actividades divertidas donde puedas reírte de forma libre y espontánea.
  • Socializar y fortalecer tus relaciones emocionales con tus seres queridos.
  • Aprender a delegar y a decir «no» cuando las responsabilidades te sobrepasen.
  • Mejorar tus hábitos de sueño.
  • Buscar ayuda profesional cuando sientas que la situación se sale de tus manos.
Redactora creativa para la web, con experiencia en las áreas de Educación, Salud y Cuidado personal. También ha trabajado en la elaboración de resúmenes académicos de libros para aplicaciones móviles, y en la creación de contenido digital para la promoción de productos en tiendas digitales.

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